Ir al colegio ¿Preparados?

Actualizo la publicación del curso pasado y os ofrezco mi aportación para un proceso de toma de decisiones importante para las familias, el comienzo de la vida escolar para los niños que finalizan el Primer Ciclo de Educación Infantil.

 

Tres años e incluso algunos tan solo dos, llega un paso muy importante en la vida de un niño de temprana edad, nada más, nada menos que de casi la teta y el biberón a escolar con mochila a la espalda. Es la hora que la sociedad ha marcado como inicio del Segundo Ciclo de Infantil trabajado en colegio. Aún recuerdo cuando hasta los seis años podían permanecer en una escuela infantil, terreno intermedio, prolongación de hogar, ahora la amenaza de no tener plaza obliga a las familias a aceptar el imperativo social ¿lo es para el niño?

 

Que no, que no me voy a poner nostálgica, no es el momento de añoranzas es el momento de toma de decisiones y aunque todavía se oye algún comentario del orden “si te equivocas no es terrible, solo es preescolar” nada más lejos de la realidad, hay que intentar acertar en la elección de colegio precisamente porque como tantas veces hemos repetido en este blog, es la etapa con más repercusión en cuanto a configuración personal se refiere. El desarrollo está directamente relacionado con la interacción del niño con su entorno y la posibilidad de seguir aprendiendo a través de la experiencia es vital.

Y además creo que me hago eco del sentir de muchas familias si digo que el inicio de la vida escolar tiene también una connotación de introspección para los progenitores, volver la vista sobre nosotros mismos y la labor que hemos desempeñado en la crianza y educación del niño durante esos tres primeros años de su vida, hacer repaso y llegar a la conclusión que da el sosiego de lograr un “suficiente” para que el pequeño pueda afrontar su nueva realidad en una atmósfera alejada de la protección o proteccionismo familiar. Si se rebasa el suficiente tenemos muchas cartas en la mano para dormir bien.

 

Tenéis mucha tarea, buscar información, conocer criterios de admisión, visitar centros, entrevistas, jornadas de puertas abiertas

 

Muchos flancos abiertos en este tema que suscita interés todos los cursos en la escuela, considero que es una decisión muy personal y los criterios que satisfacen a unos pueden ser desacertados o hasta incompatibles para otros.

  • ¿Público o privado? aquí, desde el factor económico hasta el de principios personales, se abre un amplio espectro. Mide la identificación con el ideario.
  • El tamaño del Centro, el edificio pequeño porque los padres encuentran que su hijo con dos años (todos los que cumplen desde septiembre hasta diciembre) está más arropado en un colegio que prolongue el carácter familiar. El Centro grande, para aquellos que piensan  que en el futuro habrá más grupos y con ello los alumnos tendrán más posibilidades de elección, más alternativas en deportes, extraescolares… Mide los recursos con que cuenta tu pequeño para adaptarse a realidades nuevas.
  • El criterio de cercanía que favorece la posibilidad de relaciones de los niños con chicos de su propio barrio con lo que el colegio proyecta una continuidad en el ámbito de las amistades… Piensa en el futuro.
  • La enseñanza de la segunda lengua, el imprescindible uso de nuevas tecnologías… Sin competencia en los lenguajes actuales cerramos puertas a las posibilidades de interacción del niño con su mundo.
  • Estamos donde estamos y la aptitud de los chicos se mide en cantidad de contenidos acumulados en sus cerebros y que en un momento dado son capaces de regurgitar para ser evaluados. Muy lejos de la institución que bucea y alienta talentos individuales, muy lejos de la educación integral  e integradora de potencialidades y competencias ¡Es lo que tenemos! Algunos, sin duda, escapan de esta descripción catastrofista, hay que buscarlos porque los niños se merecen una atención respetuosa y eso no se hace desde planteamientos estrechos alejados de las demandas del mundo actual. Recordad que la escuela debe preparar para la vida ¡Averigua cuál es el estilo de enseñanza!
  • Si elegís enseñanza concertada debéis tener en cuenta que la mayoría de estos Centros son religiosos y tiene un ideario, el proyecto suele incluir una visión del aprendizaje dentro del humanismo/cristiano. Sus directores comentan que es bueno que los padres que solicitéis esta enseñanza sepáis cuál es el planteamiento educativo para que no se exponga al niño a vivencias contradictorias. Valores, principios andan en juego, la disonancia no es enriquecedora, tan solo desorienta.
  • El proyecto educativo no por dejarlo al final tiene menos importancia. El currículo oficial tiene peso a veces hasta de losa, los contenidos más o menos inamovibles, pero ¿y la metodología? Ese es el quiz de la cuestión. Así como una finalidad educativa de logros meramente académicos es reduccionista en desarrollo de capacidad, sin una metodología que sea intervención educativa adecuada no es posible asegurar que tengan lugar los aprendizajes necesarios para el desarrollo global del niño. No solo importa qué hacen sino cómo lo hacen ¿quién tiene el protagonismo?
  • Cuando los contenidos a trabajar son prácticamente los mismos, de una escuela a otra, de un educador a otro, lo que diferencia es el método y la persona. La metodología está muy vinculada a la persona que la lleva a cabo, a su enfoque de aprendizaje, a su intuición, a su capacidad de observación de la realidad del niño, de sus intereses. Los que tienen el compromiso y la responsabilidad, los que deben identificarse con la finalidad, defender y llevar a la práctica el método, los que deben ser sensibles a las necesidades e inquietudes del niño, los que tienen en sus manos la fuerza de la motivación y los que logran la maravilla de enseñar/aprender son los maestros. Sí, el equipo humano de un colegio es lo más importante de esa institución. Vaya diréis, ya me contarás cómo se puede saber eso en las informaciones previas a la matrícula. Pues efectivamente no hay certezas pero sí existen indicios de actitud, desplegad las antenas del radar y medid voluntad de escucha, por ahí empieza el buen camino. 
  • Para nuestros chicos y sus familias un plus de preocupación. La vivencia del enREDoes una experiencia con mil aportaciones pero también con un handicap, no es fácil encontrar continuidad en otros centros. La participación, la colaboración y la interacción de las familias son rasgos identitarios ya en la escuela, pero ¿qué pasa después? Para los niños sea como fuere el Segundo Ciclo vivir el Primero como comunidad educativa ha sido “un haber en su saldo de desarrollo”. La peor parte os toca a los padres, acostumbrados a ser tenidos en cuenta y con papel decisivo en la actividad de la escuela. Hay que decirlo para que esteis preparados para el cambio. De cualquier manera, os insto a expresar lo que hemos hecho juntos, a trasladar la invitación y convocatoria que Escuela enREDada hace todos los días ¡es posible la colaboración, solo hay que intentarla!
  • Y ahora sí, los datos:

 

Enlaces de interés:

 

Solo iba a ofrecer datos, se me fue de la mano el artículo y al final se ve mi verdadero deseo, sembrar inquietud. Quiero si es posible aliviar en lo administrativo y si se puede, aumentar vuestra reflexión porque la ocasión lo requiere, porque entiendo que como decía Claparéde:

 

No se tiene con el alma de nuestros niños los mismos cuidados que se tienen con sus pies. Se les compra zapatos a medida, pero no se les prepara una escuela a medida”.

 

¡Muchas suerte!

Marisa Moya

0 Comentarios

Escríbenos

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

CONTACTO

Envíenos un correo electrónico y nos comunicaremos con usted lo antes posible.

Enviando

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

¿Olvidó sus datos?