Pertenencia y Neurociencias

NEUROCIENCIAS

adpe lll

Gran parte de la Disciplina Positiva gira en torno al sentimiento de pertenencia, instinto gregario que todos traemos al nacer.
Si un alumno no se siente importante en clase, si considera que no lo valoran, realizará acciones para hacerse notar, ya que como acabo de indicar, esta pertenencia responde al instinto gregario, a la necesidad de pertenecer a un grupo. Somos seres sociales, y como tales, nos guste o no, la actitud de los demás nos afecta. Una parte de todos nosotros necesita ser aceptada para sentirnos bien, y lo ideal sería poder ser aceptados tal como somos, respetando la individualidad de cada persona.
Pero, ¿qué ocurre en nuestro cerebro cuando interpretamos que no nos están teniendo en cuenta, que no somos importantes para nuestros padres, hermanos, amigos, profesores o compañeros? Aquí habría que citar a Matthew Lieberman, científico que ha estudiado este tema en profundidad, y el cual apunta que el dolor emocional nos puede producir dolor físico, llegando a disminuir las capacidades cognitivas y ejecutivas de la persona.
El área cerebral responsable de mantener la atención ejecutiva es la cingular anterior, y es también la cingular anterior la responsable de avisarnos cuando tenemos un dolor físico, y curiosamente, es esta área la que se altera cuando nuestro sentimiento de pertenencia no existe en un grupo social. Todo esto nos lleva a la conclusión de que la creencia por parte del individuo de que no se le acepta ni se le tiene en cuenta, desencadena un mecanismo cerebral que altera la atención ejecutiva, elemento fundamental para trabajar la memoria y el consecuente aprendizaje, ya sea en el aula, en casa o en cualquier otro medio.
Por lo tanto, y como reflexión a todo lo que se está escribiendo últimamente sobre la necesidad de motivar a los alumnos y la necesidad de cambiar el sistema educativo actual, algo con lo que estoy totalmente de acuerdo, no debemos obviar en ningún momento, que la motivación y la pertenencia deben ir de la mano. ¿De qué sirve un programa motivador si el alumno acude al aula pensando que no se le respeta y que no se le tiene en cuenta?
Por favor, paremos a reflexionar sobre cómo andar el camino que padres y educadores estamos recorriendo. Motivación, Pertenencia, Autoconocimiento, Autoregulación, Seguridad y Respeto, entre otros elementos, deben ir de la mano, ya que, en su defecto, toda empresa que se inicie, sin duda dejará a buenos alumnos en el camino.

Macarena Soto Rueda
Neurosicoeducadora/ Educadora en Disciplina Positiva/ Lic. Derecho

0 Comentarios

Escríbenos

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

CONTACTO

Envíenos un correo electrónico y nos comunicaremos con usted lo antes posible.

Enviando

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

¿Olvidó sus datos?