En la mentoría de hoy trabajamos la empatía con una actividad pensada para primera infancia, que también vimos cómo adaptar a todas las edades.
Además, realizamos la actividad del termómetro emocional, especialmente útil para trabajar con padres de adolescentes. Con ambas aprendimos no solo a validar los sentimientos, sino también a ayudar al niño a poner en palabras lo que siente, para que se sienta comprendido.